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LAB 038

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Enoturismo Post Covid-19

Que el mundo ha cambiado no es novedad y que no volverá a ser el mismo todos lo sabemos. La crisis Covid 19 está moldeando un nuevo escenario económico, social y hasta emocional.

El planeta parecía que giraría eternamente impulsado más por el turismo que por la propia gravedad del sol, o tal vez se trataba de que el turismo era el nuevo sol.

Hasta que llegó la COVID-19 y dejó de girar…



Buenos Aires sin turistas por La Boca, un Time Square vacío, cielos sin aviones, fronteras cerradas, más de un tercio de la población mundial confinada, mirando el mundo a través de la ventana, o de la pantalla, pero con una frase que retumba en su interior; “Cuando todo esto pase quiero viajar a….”

El mundo sumido en un caos generalizado; los países comenzaron a anunciar tímidos planes de desescalada, la vuelta a una “nueva normalidad”, ¿pero qué sucederá con el enoturismo?, ¿cómo será viajar a visitar bodegas después de la pandemia? Será totalmente seguro? 

En ese sentido, uno de los principales puntos que se han analizado al más mínimo detalle es el establecimiento y posterior puesta en marcha de protocolos homogéneos para garantizar una movilidad y un desarrollo de la actividad de manera segura en un marco de la práctica del turismo; consensuado con las leyes que rigen en el país.

Conseguir que haya una movilidad segura y libre de COVID-19 es la clave para una recuperación realista del turismo a nivel mundial. 

Sin embargo, se ha pasado del “quédate en casa” al “quédate en Argentina las próximas vacaciones” como una suerte de solución inmediata para la recuperación del sector. Al respecto, son muchos los profesionales que llevan su punto de mira un poco más allá. “Está claro que el turismo de proximidad tendrá una relevancia especial, pero sólo será parte de la solución. No hay que olvidarse de la demanda de un gran núcleo emisor de enoturistas que llegan de Brasil (País que cuenta con 211,38 millones de habitantes), que es la que llena los alojamientos de Mendoza durante muchos meses al año”. Si es determinante comenzar a estudiar cómo se recuperará la demanda tradicional sin que ello merme en la calidad del servicio y los precios.

La prestigiosa guía turística Lonely Planet publicó una lista de formas en que la industria y las perspectivas de los viajeros cambiarán en el futuro.

“Las experiencias atenderán a una multitud local” “A medida que la industria turística mundial comience su largo camino hacia la recuperación, los primeros viajeros serán locales que explorarán sus patios traseros".

Leigh Barnes, directora de atención al cliente de Intrepid Travel, la compañía de viajes de aventura para grupos pequeños más grande del mundo, cree que los recorridos hiperlocales y nacionales volverán primero porque las personas se sentirán más seguras con las garantías de sus propios gobiernos. “Estarán ansiosos por salir y descubrir sus alrededores después de meses de aislamiento”, explicó en diálogo con Lonely Planet. Y aseguró: “Se puede esperar que las empresas de viajes se adapten y respondan a estos nuevos patrones de viaje desarrollando nuevas experiencias para satisfacer la demanda”.


 

Radiografía del enoturismo de ayer y de hoy de cara al futuro:

Desde el año 1999 en el cual el gobernador de Mendoza (Roberto Iglesias) solicito a su gabinete de turismo la creación del producto “Los caminos del vino”. En conjunto con Bodegas de Argentina que es una cámara empresaria que nuclea a la mayoría de las principales bodegas de todo el país y a bodegas pequeñas y medianas, se trabajó arduamente para la creación de este novedoso producto turístico para los años que corrían y se logró consolidar un producto que es un importante integrante de la marc país Argentina.

Como todo comienzo fueron pocas las bodegas que decidieron abrir sus puertas y apostar a este (Para nosotros) novedoso producto. Ya con el correr de los años allí por el 2009 había en toda la argentina 122 bodegas abiertas.

Según el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI), se estableció como uno de los ejes estratégicos, el posicionamiento del “Vino Argentino” en los mercados internacionales y el reimpulso del consumo de vino en el mercado interno. Para ayudar a alcanzar dichos objetivos, la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) creó la Asociación Ad Hoc de Enoturismo (AAH), que tiene por objeto definir, priorizar, ejecutar y articular programas, proyectos y acciones, que contribuyan al desarrollo y promoción del turismo del vino en Argentina.

Desde el año 2016, la AAH viene trabajando en forma conjunta con diferentes organismos e instituciones, destacando la importancia que tiene el enoturismo para el posicionamiento de la Argentina como uno de los productores más importantes del Cono Sur, así como el impacto en la economía de las regiones, a través de la diversificación de la oferta turística y la generación de empleo.

Las nuevas inversiones y actividades de promoción que desarrollaron las bodegas a partir de la década del ’90, permitieron desarrollar bodegas preparadas para la atención de visitantes: salas aptas para realizar degustaciones, recorridos en los viñedos, eventos, museos del vino, restaurantes, alojamiento y espacios de arte.

Las bodegas más tradicionales y de valor patrimonial e histórico, supieron adaptar sus espacios para atender esta creciente demanda turística.

En la última década, entre el año 2009 y 2019, la oferta del enoturismo creció de forma tal que los servicios ofrecidos en las bodegas se empezaron a complementar con otros servicios de la región, nace el concepto de ruta del vino y de enodestino.

Por su parte se comienza a trabajar en conjunto con el Ministerio de Turismo de la Nación y la Cámara Argentina de Turismo en directrices de calidad para bodegas y en políticas de desarrollo y promoción del producto enoturismo.

Según datos del Observatorio de Turismo del Vino de Bodegas de Argentina, en el último informe presentado en el año 2019 la totalidad de bodegas abiertas al turismo son 245, siendo Mendoza quien concentra el 60% de las bodegas abiertas. Respecto a los visitantes a bodegas en la Argentina, en el mismo informe se menciona que hubo 1.445.754 visitas a bodegas en el año 2013.

Según estos datos, el Turismo del Vino ha crecido en forma constante desde el año 2004 al año 2019 y las provincias que alcanzaron mayor desarrollo fueron principalmente Mendoza y Salta.



Nuevos datos, mayor crecimiento:

La medición de datos fue retomada en 2017, cuando se empezó a implementar el Plan Operativo de Turismo del Vino: “Argentina Tierra de Vinos”. Según resultados preliminares del Observatorio de Enoturismo (datos solo de uso interno), la cantidad de enoturistas durante 2017 fue de 1.647.081. 



El 74% responde a visitantes de la región Centro-Oeste (Mendoza, San Juan y Neuquén), el 17% a las provincias del Norte (Jujuy, Salta, Tucumán, La Rioja y Catamarca) y el 9% a las provincias de las nuevas regiones vitivinícolas (Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Río Negro y Chubut).

Existe un total de 245 bodegas abiertas al turismo, de las cuales 165 se encuentran en la Región Centro-Oeste, 44 en la Región Noroeste y 36 en la Nueva Región. Mendoza cuenta con 145 bodegas con apertura turística.



Si tenemos en cuenta el origen de los entouristas nacionales, el 39% es de Buenos Aires, seguido de Córdoba (18%) y CABA (15%). En el ranking internacional, Brasil representa el 30,89%, seguido de EEUU y Canadá 27,44%; Francia 7,13%, y el resto de América 6% y resto de Europa 5,83%, resto del mundo 5,18% y Chile 5,05%.

En cuanto a los servicios ofrecidos por las bodegas con apertura turística, se puede observar:



Visita a Bodegas 95%, Visita a Viñedos 74%, Wine Shop 72%, Eventos Externos 63%, Gastronomía 46%, Wine Bar 33%, Cosecha 34%, Poda 53%, Sala de Arte 21%, Museo 16%, Auditorio 12% y Alojamiento 15%.



El turismo genera empleo:

En cuanto al empleo, el enoturismo en la Argentina representa 872 puestos permanentes y 351 empleos transitorios de los cuales 78% es representado por mujeres en el staff permanente. El 54% del total lo representan mujeres responsables del área.



Del total de empleados en una bodega: 39% son profesionales; 50% son empleados locales (el 14% posee menos de 25 años), y el 11% pertenecen al área de turismo.

En cuanto a indicadores económicos (estimados en dólares) se estima que el gasto promedio del turista en la bodega es de USD 30 por día. Gasto promedio en alojamiento USD 89,31. El Porcentaje de ingreso por turismo al establecimiento es del 26%. Mientras que el promedio de vinos vendidos por el área de turismo es del 25%. Se realizaron inversiones por USD 6.245.832 y el 85% de lo invertido fue con capital propio de la bodega.



Mayor desarrollo:

Según los datos presentados, el enoturismo en la Argentina ofrece grandes oportunidades para el desarrollo. El desplazamiento de turistas hace que la economía se dinamice y se distribuya la riqueza desde los centros más poblados a las provincias vitivinícolas.

La empleabilidad del sector es alta, así como las inversiones directas del sector, de las cuales la mayoría proviene de capitales de las propias bodegas, lo que hace que se diversifique la oferta turística de las regiones y derrame en otros sectores de la economía, produciendo un efecto multiplicador de la economía.

A su vez, tanto el desplazamiento del turista nacional como internacional a las regiones vitivinícolas, motivados por la experiencia agradable de conocer, probar, aprender, degustar, interactuar con la comunidad local y con su cultura, permite un posicionamiento sin igual del producto vino y gastronomía, asociado a otros productos turísticos.

Se espera que el turismo del vino siga posicionándose en los destinos desarrollados como Mendoza y Salta, pero también que otros destinos emergentes sumen bodegas, alojamientos, restaurantes, agencias de viajes y otros servicios relacionados.

El turismo tiene una fortaleza estructural cimentada en que los viajes son parte del estilo de vida de las sociedades actuales, por lo que, al desaparecer las eventuales amenazas a las personas, tiene la capacidad de resurgir con rapidez. 

La decisión que tomen ahora mismo los empresarios y management será también un punto de inflexión en ese movimiento hacia la normalidad. Están quienes observan detalladamente y con gran preocupación los riesgos de la situación, para quienes el estado de alarma es excesivo y genera demasiado pánico, son quienes optan por retrasar cualquier toma de decisiones sobre su negocio, con cierta lógica puesto que el contexto cambia cada día y casi cada hora; y, por otro lado, aparecen quienes ya se sentaron para formularse las preguntas clave con el fin de trazar un plan de acción lo más rápido posible hacia el futuro, por más que no tengan un horizonte definido. 

En este contexto, tratando de entender lo que harán los turistas y los empresarios, Francesc Colomer, Secretario de Turismo de Valencia reflexiona que después de toda esta situación sanitaria que la gente al inspirar su viaje tendrá en consideración muchos factores referentes a la seguridad, ya sea sanitaria, alimentaria o pública, por lo que es uno de los elementos más importantes, un destino turístico se debe fortalecer para mantenerse bien posicionado en el imaginario global. 

Y finalmente, coincidiendo con esa apreciación, los destinos habrán de tener una estrategia multifocal de marketing y posicionamiento en los mercados y buscar siempre oportunidades. Lo que parece claro es que, en la 'era post-coronavirus', el mundo habrá cambiado y el sector turístico será otro, algo que también podría generar oportunidades. Y allí es hacia donde todos también debemos mirar: El día después.



Mensaje Final 

El mensaje que se pretende transmitir es que el Enoturismo es una actividad 100% amigable Post-Covid19. 

Se cuentan con protocolos adaptados para recibir de manera segura a enoturistas que deseen visitar una bodega (https://www.bodegasdeargentina.org/protocoloenoturismocovid) además de otro protocolo vigente además de comenzar a trabajar en la idea de implementar y aplicar normas de calidad para la práctica del enoturismo (http://coviar.com.ar/un-sello-iram-para-generar-confianza-y-retomar-el-enoturismo)

Buscamos destacar que su movimiento respeta el medio ambiente, atrae un turista ético y responsable y es una importante generadora de empleo en el país. 

También es importante recalcar que el 70% de las bodegas son de capitales 100% nacionales y que favorece el consumo cruzado con otros componentes de la planta turística. 

El turismo del vino como ya hemos señalado, impulsa el crecimiento socioeconómico integral y sostenible del territorio al generar empleo, riqueza y mejorar la calidad de vida de la población local.

Atrae nuevas inversiones en la localidad en donde se desarrolla, aumenta la generación de empleo y recaudación de impuestos. 

Ayuda a difundir la cultura local e incrementa la circulación de conocimiento técnico y contribuye a la formación de la imagen positiva para la localidad y la región, al rescatar o preservar la cultura local a través de las actividades enoturisticas.

¡Te estamos esperando! Queremos que descubras tu territorio a través del vino. Reencontrate con tus raíces. Degusta Mendoza

¡Cumplí tu sueño! Disfrutalo, emocionate y despertá tus sentidos. Degusta Mendoza 

○ #EnoturismoArgentina.

  • Escrito por
  • Juan Manuel Funes
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